Llamadas y Reunidas

"... Vivan unidas,
sin tener más que un solo corazón
y una sola alma,
a fin de que, por esta unión de espíritu,
sean una verdadera imagen
de la unidad de Dios"
Llamadas y reunidas por Dios, las Hijas de la Caridad llevan una vida fraterna de común con miras a su misión específica de servicio a Cristo los pobres.
En esto conocerán todos que son discípulos míos: si se aman los unos a los otros".
(Jn 13,35)
"Recordando la promesa del Señor,
las Hijas de la Caridad, reunidas en su nombre, en una verdadera comunidad de oración, sigue gozando de su presencia.
Cada Comunidad Local
obtiene su fuerza en una fe compartida,
en la Eucaristía y en la alabanza divina".

" La Providencia os ha reunido aquí...
y, al parecer, con el designio de que honréis su  vida humana en la tierra.
¡ Oh ! qué ventaja estar en una comunidad, 
puesto que cada miembro participa del bien que hace todo el cuerpo!
Por este medio podréis tener una gracia más 
abundante. Nuestro Señor nos lo ha prometido
cuando dijo:
"Cuando  estéis dos reunidos en mi nombre,
yo estaré en medio de vosotros"


( San Vicente )
La vida comunitaria es un punto importante 
en la vocación de la Hija de la Caridad. Es en
la comunidad donde reflexionan sobre el 
servicio a los Pobres y se animan mutuamente
en los momentos difíciles.
Como hermanas que se quieren, se
apoyan en su caminar hacia Dios, Viven con
alegría su vocación y se esfuerzan por vivir
imagen de la santísima Trinidad.  

Hijas de la Caridad

"Sí, Dios mío, deseo con todo mi corazón
y quiero ser verdadera Hija de la Caridad."